¿Alguna vez te has preguntado por qué te metes en tantos problemas? ¿Cómo es que vives rodeado de caos? Ya sea que seas una persona introvertida o extrovertida, pasas de un conflicto a otro a pesar que trates de evitarlo. ¿Piensas que eres parte del problema o simplemente te consideras víctima de las circunstancias?

Por medio de este test, te ayudaremos a entender si tu eres la raíz del problema y cómo empezar a combatirlo. Responde SÍ o NO con total franqueza:

  1. Siempre quieres tener la razón
  2. No aceptas un NO por respuesta
  3. Generalmente tu comienzas los chismes, sean o no sean ciertos, también los reproduces
  4. Te gusta marcar tu territorio y que se respete tu derecho de antigüedad
  5. Sueles ir con tus superiores a señalar lo que otros hicieron mal
  6. Te burlas de las personas en su cara y a sus espaldas
  7. Te cuesta compartir tus ‘privilegios’
  8. No entiendes los puntos de vista de los demás y no te detienes a escucharlos
  9. Crees que otros son idiotas y no merecen tu tiempo
  10. Te gustaría que todos fueran como tu
  11. No eres tolerante
  12. Deseas tener una posición de autoridad porque no te gusta seguir ordenes
  13. Te sientes enojado sin razón y lo pagas con los demás
  14. Tiendes a subir el tono de tu voz en conversaciones casuales
  15. Crees que el mundo entero conspira en tu contra
  16. Todo te molesta, haces un lío hasta de las cosas más pequeñas
  17. Cuando vas caminando y alguien toca parte de tu cuerpo accidentalmente, ya sea con el brazo o la espalda, tu te molestas, lo empujas e insultas
  18. No ves puntos intermedios, la vida es negra o blanca pero nunca gris
  19. Te cuesta ocultar tus emociones
  20. Dices lo que piensas, sin detenerte a pensar si vas a ofender o herir a alguien
  21. No pides disculpas
  22. Sueles ver a todos los desaprobación

 

Resultados:

Menos de 5 sí: ¡Felicidades! Eres una persona como cualquiera con cientos de emociones. Te enojas de repente pero eso no significa que tengas problemas de ira o conflictos internos, seguramente eres muy agradable y a las personas no les disgusta estar cerca de tí.

¡No tan rápido! un problema frecuente de las personas conflictivas es que no reconocen sus defectos y se consideran víctimas de las circunstancias. Comparte este test con tu pareja, familiares o amigos y contrasten sus respuestas. Nada ganas con mentirte a tí mismo.

Más de 6 sí: Quizás no seas la persona más conflictiva del planeta pero vas por ese camino. Examina tus pensamientos y te darás cuenta que hay ira reprimida dentro de ti. Probablemente, tu conflicto interno se deba a que en un pasado fuiste una persona demasiado pasiva, tanto que la gente se aprovechó y ahora quieres pagarla con quien sea.  

Mostrar un poco de carácter de vez en cuando, mandará un mensaje claro a los que están a tu alrededor, aunque ten cuidado de no pasar al otro extremo de la pasividad.

Respondiste 12 veces sí: Eres una persona conflictiva y si no te has dado cuenta o no quieres reconocerlo, lo seguirás haciendo. Primero que nada detente a pensar si realmente quieres vivir en un campo de batalla donde otros tengan el poder de hacerte enojar.

No necesitas tener la razón todo el tiempo pues como dice el dicho: “Las peleas ni ganadas son buenas”. Comienza a leer de inteligencia emocional, ve a terapia y sal a correr, eso te ayudará a tener una vida más equilibrada y con ello, cultivar más y mejores relaciones.

Más de 13 veces sí: Estás a punto de explotar o ya lo hiciste. Quizás tus problemas de actitud se deban a tu carácter o se remontan a algún momento de tu vida. Lo importante aquí es aceptar que tienes un algo que molesta a los demás, puede ser tu sinceridad brutal, la forma en la que te expresas o simplemente que no sabes seguir instrucciones. Habla con personas de toda tu confianza y preguntales qué es lo que más les molesta de ti e intenta comenzar con ello.

Puedes tratar una cosa a la vez y dar pasos de bebé, por ejemplo, con tolerancia: si alguien te pisa no lo veas con cara de desagrado, si un compañero de trabajo te pregunta algo que tu consideras muy obvio responde con una sonrisa. No tienes porque ser enemigo de mucha gente, eso sólo disminuye tu calidad de vida, ya que al final del día, todos necesitamos amigos.

 

Sea cual sea el resultado, tómalo con calma y aceptate como eres, sin rendirte contigo mismo, todos podemos cambiar y ser mejores.

Por último, recuerda que la IBERO MTY tiene una serie de maestrías, diplomados y cursos que te pueden ayudar a tener una mejor higiene mental, ser una persona más feliz y ser agente de cambio para quienes te rodean. ¡Visítanos!



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